Sudoración excesiva

Inhibe las señales químicas que transmiten los nervios que controlan la sudoración

Información del tratamiento

Introducción

El cuerpo regula su propia temperatura interna a través de la sudoración. Sin embargo, en algunas personas el organismo produce mucha más transpiración de la que necesita para mantenerse fresco. Esta afección se conoce como hiperhidrosis.

El tratamiento para esta afección se implementa en forma efectiva con inyecciones de Toxina Botulínica las cuales pueden disminuir los problemas de sudoración excesiva.

Si bien se desconoce la causa exacta de la hiperhidrosis, la toxina botulínica proporciona una solución segura para un problema que ocasiona incomodidad y, muchas veces, vergüenza.

¿Cómo se trata la hiperhidrosis (sudoración excesiva) con la toxina botulínica?

La toxina botulínica trata la hiperhidrosis de un modo similar al que se utiliza para suavizar las líneas finas y las arrugas del rostro y para aliviar el dolor de cabeza.

La toxina botulínica actúa como un inhibidor, bloqueando las señales químicas que transmiten los nervios que controlan la sudoración. La sudoración se interrumpe porque las glándulas sudoríparas no pueden recibir las señales enviadas por los nervios. Gracias a su efectividad para inhibir las señales neurales, se ha comprobado que la toxina botulínica es un medio eficaz para eliminar los problemas de sudoración excesiva.

¿Quiénes son candidatos para el tratamiento con BOTOX® para la hiperhidrosis?

Los candidatos para el tratamiento con la toxina botulínica para la hiperhidrosis son las personas que padecen sudoración excesiva en los pies, las palmas de las manos o las axilas, lo cual tiene un impacto en su calidad de vida.

¿Qué esperar después del tratamiento?

Los tratamientos con la toxina botulínica para la hiperhidrosis tardan de 10 a 20 minutos y pueden realizarse en nuestro centro médico.

Se pueden retomar las actividades diarias inmediatamente después del tratamiento (aunque debe evitarse el ejercicio intenso por unas horas).

Varias semanas después de la aplicación de las inyecciones de toxina botulínica se experimentará una notable disminución en la sudoración de las axilas.